Ese lugar llamado Nunca, de Ángela Serna
Ese lugar llamado Nunca, de Ángela Serna. Un poemario que nos enfrenta a lo esencial: la memoria, la pérdida, la infancia, la casa… y también a aquello que no siempre sabemos nombrar.
Estamos ante una escritura muy depurada, donde cada palabra parece haber sido medida y despojada de adornos. Donde el lenguaje se tensa hasta el límite y donde el silencio tiene tanto peso como lo dicho. Aquí los poemas no buscan ni explicarse ni explicar, sino resonar. Poseen algo fragmentario, casi como restos o huellas, pero al mismo tiempo el libro construye un universo coherente e íntimo.
A lo largo de sus páginas aparecen imágenes que se repiten y se transforman: la casa, la madre, el cuerpo, el tiempo… y ese “Nunca” que no es solo un lugar, sino también una forma de estar en el mundo. Todo ello atravesado por una fuerte musicalidad y por una emoción contenida que, precisamente por eso, llega con más intensidad.
Este libro, además, tiene algo de proceso, de búsqueda abierta. Como si cada poema fuera un intento de perseguir algo que siempre se escapa.